
De un campeonato de fútbol barrial a un grupo financiero que llegó a tener locales en todo el país. Ese fue el camino de Ariel Vallejo, fundador y CEO de Sur Finanzas, que repasó la historia completa en una entrevista con el canal Opinión Tributaria.
La vocación comercial de Ariel no nació en una oficina: nació en la calle, en Banfield, a los 14 años. Organizó un campeonato de fútbol barrial, con cuatro adoquines como arcos en el medio de la calle: cobraba un peso de inscripción por equipo, diez centavos a cada jugador por partido y hasta se quedó con la venta de gaseosas. Sin saberlo, era su primer negocio.
Se formó como contador y combinó desde joven la disciplina profesional con ese instinto comercial. Trabajó en un municipio entre 2007 y 2010, y ese mismo año abrió su propio estudio contable, que mantuvo hasta 2018.
Sur Finanzas no salió de un plan de negocios armado en un escritorio, sino de una necesidad de los clientes del estudio: muchos necesitaban financiarse o apalancarse con cheques de terceros. Para responder a esa demanda, Ariel empezó a acercar a quienes necesitaban liquidez con quienes podían ofrecerla.
De ahí a la compra y venta de divisas hubo un paso natural. Poco después llegó el salto definitivo: la compra de una agencia y casa de cambio regulada por el Banco Central.
Apenas arrancada esa etapa, la pandemia obligó a reinventar la operación, que se sostuvo online y bancarizada. La reapertura llegó el 17 de octubre de 2020 con un primer local en Monte Grande, y en diciembre se sumó un segundo en pleno microcentro porteño, en Suipacha y Corrientes.
A partir de ahí el crecimiento fue exponencial. Nuevas relaciones con operadores cambiarios, entidades financieras y bancos permitieron pasar de una agencia con una posición general de cambio de US$ 70.000 a una casa de cambio con una posición de US$ 700.000: diez veces más. La red de cambio llegó a sumar 27 locales en todo el país, incluidos los del Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
El paso más ambicioso fue ir más allá de una sola casa de cambio. Ariel lo bautizó “BNB”: Banco No Banco. La idea es ofrecer, desde distintas sociedades, los servicios que un banco le brinda a sus clientes, sin ser un banco.
El 1 de noviembre de 2021 abrió la casa central de Sur Finanzas, en una ex sucursal bancaria de Adrogué. Alrededor de ella se armó el grupo: distintas sociedades, cada una inscripta ante el organismo que corresponde a su actividad —el Banco Central, la UIF, el Ministerio de Justicia o la ANMaC—, para la compra y venta de divisas, la administración de cajeros automáticos, los créditos, las cajas de seguridad y el transporte de caudales.
Los créditos (personales, prendarios, hipotecarios y ahora microcréditos) se dan siempre con fondos propios. “No hacemos intermediación financiera”, aclara Ariel: Sur Finanzas no toma dinero de terceros para prestarlo.
Hoy Sur Finanzas está en plena etapa de relanzamiento de marca, con foco en la innovación. Sumó inteligencia artificial a la operación diaria con un CRM propio, Surfi, que potencia la capacidad de atención del equipo.
Pero más allá de la tecnología, hay un eje que Ariel sostiene desde el primer día: la formación de su gente. Con cada equipo que pasó por la empresa apuntó a lo mismo: que cada persona desarrolle su propia educación financiera y que algún día pueda tener su propio negocio.
Del campeonato de fútbol de Banfield al holding de hoy, la historia de Sur Finanzas es, ante todo, la de una idea que no dejó de crecer.
Contanos qué necesitás y te ayudamos a encontrar la mejor solución.